POR LAS CALLES DE IBDES____

 

El pueblo de Ibdes está situado sobre una pequeña montaña de terruño y desde la iglesia que preside el pueblo en su parte alta, se van desgranando las empinadas calles a modo de abanico que caen sobre la falda de la loma hasta llegar a la calle mayor.
Limitado antaño por dos barrancos (el de San Gregorio y el de la Puerta Aldea), Ibdes actualmente ha crecido en extensión, al construirse varias viviendas en la entrada norte bajo el barrio de las cuevas o de la "Peña Rubia" y sobre todo en la zona sur del pueblo, donde ha tomado forma un barrio algo deslavazado de casas, naves y chalets llamado la vegatilla.

Como decimos, la calle mayor o Rúa, con la compañía de la acequia que discurre en paralelo a ella,  atraviesa todo el pueblo delimitándolo por el sureste. La nueva variante de la carretera ha tomado en nuestros días este papel.

El paseo que ha continuación se propone por el caserío de Ibdes consiste en caminar y ver principalmente sus dos focos de interés. El primero es longitudinal y se basa en seguir irremediablemente la arteria principal de la villa y el segundo, la subida a la iglesia parroquial emulando alguna procesión de semana santa, deteniéndonos de vez en cuando en las calles y callejuelas interiores.

Este es el recorrido, de un ibedeño que llevando tiempo sin ir a Ibdes, deseaba realizar un reportaje para esta página web. Efectuando el mismo no quise ni perder la ocasión de volver a ver esos rincones tan entrañables, ni la de recordar e impregnar de nuevo mi memoria con esas imágenes tan queridas y nunca olvidadas.

 

EL CASCO URBANO

Es febrero y aunque hace frío tenemos un espléndido sol que nos alegra la mañana. Con la variante de la carretera me cambiaron de lugar el peirón de la purísima. Ahora está situado en alto y es de obra vista, mientras entro en Ibdes veo junto a él un lugareño que otea el campo y la mañana.

PEIRON de la PURÍSIMA

LA PORTADA

Entramos por el norte en el pueblo, nos encontramos a nuestra derecha el mencionado barrio de Las Cuevas y mas adelante un grupo de viviendas de reciente creación. Delante nuestro y tras atravesar el puente del barranco de San Gregorio nos topamos con los graneros, las bodegas y sus lagares del Verdinal, moteando toda la loma por su lado septentrional. Su orientación al norte produce ese musgo o verdín, de ahí su nombre.

Por la calle principal llamada de La Portada me encuentro ya, con las clásicas casas de adobe de nuestro pueblo, juntas, apiñadas a veces y descansando unas con otras. 

Tienen sus fachadas principales remozadas y en cambio en su lado posterior, generalmente con un corral adosado a la misma, y con las tapias de adobe y con frecuencia en bastante mal estado. Tras una revuelta, la calle se autodenomina de Santa Ana, lo mas probable que por la existencia en tiempos remotos de una ermita o capilla dedicada a esa santa, ésta se habría ubicado a la izquierda de la calle, en una huerta delimitada por una tapia en el lado de la acequia. Desde Santa Ana salen a ambos lados unas cuantas calles. Dos hacia la derecha que suben a las torres y otras dos a la izquierda que van a parar a la acequia, omnipresente ella en todo nuestro recorrido.

SANTA ANA

Después de otra revuelta desembocamos en la Plaza de los Toros, así llamada de siempre por correrse las vaquillas en ella. Actualmente la plaza, de superficie cuadrada con la carretera atravesándola en diagonal, ha mejorado mucho, tanto en su aspecto como en su vecindario que formando piña, vienen celebrando una cena vecinal cada año en agosto. Se han adecentado varias casas y se restauró un parterre enladrillado para

PLAZA de los TOROS

circundar la olma, además de situar un poste con la escultura de un torito, como distintivo o signo de identidad de la plaza.

PLAZA de los TOROS
Varias son las callejuelas que nacen de la plaza, una justo en la entrada y otra enfrente.

Cualquiera de ellas nos llevará hacia la parte alta del pueblo si las seguimos, ambas van a parar a la calle de Las Torres.

Llegados a estas y subiendo veremos ante nosotros una bella perspectiva de la Iglesia

Por el ancho y reforzado camino con contrafuertes, empedrado y de largos escalones, vamos subiendo hacia la iglesia. A nuestra derecha se nos muestran las cuevas del cerro de las torres, primitivas viviendas trogloditas de nuestra villa.

Subida a la iglesia

Una de estas ha sido rehabilitada por la Asociación Cultural de Amigos de la Villa de Ibdes y se ha dedicado a modo de museo a la figura del famoso bandolero,   El Pelado de Ybides.

la Cueva del Pelao

Una vez hemos alcanzado la explanada de la iglesia, conviene un descanso para contemplar la panorámica de todo el pueblo. La vega se extiende ante nuestros ojos hasta el monte de la Pedriza, que enfrente nuestro delimita el término del pueblo por el este, mas allá, el lugar nuevo y el Monasterio de Piedra. A nuestra izquierda, la entrada de la tranquera donde el río Mesa muere en el pantano y a nuestra derecha, desde los montes y caminos que llevan a Campillo y Milmarcos hasta la loma de Valqueme que limita con Jaraba. 

VISTA hacia el NORTE

A nuestra espalda, si la iglesia no nos tapase, veríamos los "plantaos" de viña y almendros que configuran los parajes de Valdesteban, Valdemoros, Romeral,  Carragodojos o 

VISTA hacia el SUR
la Calzada y que limitan nuestro pueblo con Cetina y con Godojos.

Ante mi tengo la iglesia y no tengo por menos como siempre, que quedarme impresionado, tanto de sus dimensiones como de su planta. Semejante templo representa para Ibdes y todos nosotros, nuestra joya arquitectónica y religiosa. Preside el pueblo y nos sirve tanto de estandarte como de postal gráfica que lleváramos grabada en la memoria.

La Iglesia

La iglesia dedicada a San Miguel Arcángel, se construyó en el siglo XVI sobre las ruinas de un antiguo castillo medieval, del cual se conserva todavía parte de la torre sobre la que hoy se levanta el campanario y también una parte de las murallas que podemos ver a la izquierda del antiguo camposanto, en el camino que nos lleva a Valdemoros.

Su exterior es de piedra sillar rojiza con contrafuertes y rematada con una bella arquería mas clara. Su portada es renacentista y en su interior se esconden auténticos tesoros de todo tipo. Desde el retablo mayor, el coro, el órgano, otros retablos menores, pasos procesionales y un sin número de esculturas y otros objetos religiosos. En el interior soy testigo de los actuales trabajos de restauración,  el suelo está acabado y el poco personal que trabaja se dedica a la pintura de la bóveda y la limpieza de las columnas. Todo el mobiliario ha sido retirado y falta el órgano y el coro, cuya rehabilitación es mas delicada y costosa. A ver si pronto tenemos noticias de ella.

La Iglesia
La Iglesia
La Iglesia
La Iglesia
La Iglesia
Bajando de la iglesia tropiezo con un arco de sillería semienterrado y la Cruz de la Pasión y mas adelante con el monumento de la Cruz de Chocolate, ambos monumentos erigidos parece ser en honor de los caídos en la batalla o reyerta habida entre habitantes del pueblo y tropas francesas, al principio del siglo XIX.
VALDEHIGUERAS

Enfrentándome al caserío, bajo por la calle de Valdehigueras, empinada calle descendente a la que desemboca por su izquierda el pasaje a la currudería y a la derecha otra callejuela cargada de recovecos que nos llevaría hacia la calle hospital.

VALDEHIGUERAS

Sigo bajando y llego a la Plaza Mayor. Esta es, el principal escenario del pueblo, donde se celebran multitud de acontecimientos (durante las fiestas de agosto con la música y el baile, partidos de frontón, actuaciones de grupos de teatro, jotas, ferias y parques infantiles, etc... Las procesiones del entierro el viernes santo o la celebración del corpus, la comida del Día del Pueblo, etc. ) Todos estos tienen lugar en "la plaza", nuestra plaza. A mi memoria acuden un sinfín de recuerdos y anécdotas. Mientras tomo unas fotografías veo un joven en una puerta y después un labrador, nos saludamos por cortesía, su cara me suena pero no caigo en su nombre. El no me conoce, debe pensar "quién será", le debo parecer "un bicho raro de ciudad echando fotos". Me sabe mal no sacarle de dudas, pero no tengo tiempo.

PLAZA MAYOR - FRONTON

La plaza tiene forma rectangular, de gran amplitud y se caracteriza por el frontón que preside la misma por un lado, continua con una hilera de casas que orientadas al este contemplan la magnífica vega (hoy casi abandonada) y la pedriza.

PLAZA MAYOR - AYUNTAMIENTO

Al final de estas, se erige el Ayuntamiento, sobrio edificio de obra vista con arcadas en la planta baja que le dan un gran empaque, con su balcón de pregones, su reloj y rematando la campana. Frente a éste, echamos en  falta dos elementos bien característicos de la plaza, la fuente (antaño auténtico lugar de cita de gentes) y la olma, que nos cobijaba con su sombra sentados en sus escalones y era también parada del "coche de línea". Enfrente, vemos el local cedido por el ayuntamiento, que de antiguo matadero municipal se ha rehabilitado y convertido en la sede de la Asociación Cultural.

PLAZA MAYOR - Local Asociación

Cerca de él, una vivienda que ubicaba antiguamente el molino harinero y que algún día quizás se restaure. Al final de la plaza, vemos la acequia, de herencia árabe y que discurre a lo largo del pueblo. Tras saludarme se escapa escondiéndose bajo el suelo canalizado.

PLAZA MAYOR

Sigo hacia adelante, por la calle principal que tomará el nombre de Rúa hasta llegar a la Puerta Aldea. Subiendo por la Rúa , a los pocos metros tenemos a la izquierda la Casa de Liñán. Mas adelante a la derecha recuerdos, el antiguo baile, la churrería y la farmacia.  El aspecto exterior de las casas ha mejorado mucho comparando los tiempos. Subo hasta arriba de "la Ruga" y llego al cruce de la calle hospital y a la izquierda el postigo donde se daba de beber a las caballerizas. Por cierto, caigo en la cuenta que durante el trayecto y hasta llegar aquí no he visto ninguna ni he visto rastro alguno de su paso. Quiero recordar el antiguo estanco mientras comienzo a bajar en dirección sur.

LA  RÚA

La RUA La RUA La RUA La RUA La RUA - calle Hospital

Los recuerdos se agolpan, una antigua carnicería, noches a la fresca en la calle, una pierna rota, la silla al hombro para ver el cine en la plaza, jugando al corroncho, tirando cerones...

La fuente

Cambio de parecer y tomo a la derecha la calle Hospital hasta llegar a la fuente, ésta curtida en mil historias, todas ellas anteriores a la llegada del agua corriente al pueblo.
Mas adelante la casa parroquial donde a falta de iglesia, se celebran  los oficios religiosos.
Pasada la calle de los perros, a la izquierda me encuentro con una casa palacio, antigua propiedad de la ilustre familia de Doñoro.

Casa palacio de Doñoro

Su fachada edificada en ladrillo viejo, presenta dos portalones rodeados de sillería y balcones enrejados. Podemos ver el escudo de Doñoro y Liñán en la fachada.

Me interno por la calle de los Perros,  típica calle antigua que no ha variado mucho y tras recorrerla giro después a la derecha, por la calle de San Pascual donde me acerco para observar la fachada del palacio de Liñán. Este, recientemente restaurado por su propietario, Felipe Liñán, destaca por el magnífico enrejado de sus ventanales y balcones, sus portadas enmarcadas de piedra sillar y rematadas con escudo nobiliario barroco del siglo XVIII, en su interior se alberga la Capilla de San Pascual Bailón.

Vuelvo sobre mis pasos y 
un poco mas adelante casi antes de llegar a la Puerta Aldea una plazoleta a la derecha marca el fin de las calles de San Pascual  y la calle de los Perros.

palacio de Liñan - Casa de San Pascual

Una vez allí, a la izquierda el bar del Morón y después cruzo el puente del barranco.

A  la derecha observo dos o tres jubilados tomando el sol de la mañana. Construido sobre el barranco ahora tapado y canalizado, descansan sentados y separados en el banco de piedra. ¿donde quedó el corro de alcahuetes que trataban los ecos de sociedad y del campo?. Cómo se echan en falta aquellos personajes de antaño!.
Otra cosa me falta. Sí, claro! la olma de la Puerta Aldea, tan querida como la de la plaza. 

PUERTA ALDEA

Unos vecinos acuden y llegan los saludos, la hospitalidad y el trato afable y noble. Tras comentar historias y bromas con alegría y las anécdotas de infancia que nos emocionan, me despido, no quiero caer en la tentación de tan desmesurado cariño y no terminar el viaje. En la Puerta Aldea, encontramos actualmente otro bar, el Ambigú, y nos falta el salón del "tío Antoñete" y la pista, donde tantos ibedeños bailaron y festejaron sus juventudes. 

Saliendo del pueblo a la izquierda dejamos las escuelas del C. P. González Palencia y la plazoleta de los homenajes donde vemos colocadas unas placas conmemorativas de los homenajes realizados cada año para el día del pueblo, a destacados personajes aragoneses. Hacia la izquierda y tras el ambulatorio médico iríamos al bar del Cordobés, otro local querido, donde hemos participado, desde las partidas de guiñote y rabino, hasta el merecido momento de descanso y de refresco de los campesinos en verano, o del amparo de aquella estufa de leña en el centro del bar en épocas invernales. Seguimos la carretera y pasaremos por delante del Cuartel de la Guardia Civil, edificio bien proporcioando con fachada de piedra y que observo que están trabajando en su rehabilitación. Enfrente, el mas reciente bar Alcalá. Esta zona que hace tiempo era la salida del pueblo con algún frutal o pieza de alfalfe junto a la carretera hasta los cantones y que hemos paseado tantas tardes o por las noches en fiestas, robando algun que otro beso, se ha convertido hoy día en el barrio llamado de la vegatilla. Lleno de chalets, viviendas, caserones mixtos de vivienda-almacén y alguna que otra nave gigantesca, el barrio se nos antoja desperdigado y su disposición carece de orden urbanístico.

En un terreno llano y bien asequible, bien fácil hubiera sido normalizar las diferentes parcelas y calles y construir un barrio algo más homogéneo.

A pesar de todo llegados a los antiguos "cantones" si echamos la vista atrás veremos una de las mejores panorámicas del pueblo. La entrada sur del mismo. todo su caserío, y arriba, dominándolo todo de frente, la magnífica planta de la iglesia de San Miguel Arcángel.

VISTA GENERAL

Hasta aquí nuestro recorrido por el Casco Urbano de Ibdes, es hora de reponer fuerzas y como no, degustar unas buenas judías con chorizo acompañadas de un vino de la zona.

la Iglesia parroquial

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